Desde su creación, Kukis by Maru fue pensada para que fuera atendido por jóvenes estudiantes.
Comencé a trabajara los 16 años, como vendedora de una zapatería infantil que dos amigas de mi madre abrieron en aquella época. Mi padre me puso dos condiciones para trabajar: no descuidar mis estudios, y dar una aportación de 50% de mi salario a mi madre “No porque ella lo necesite –me dijo- si no porque tu necesitas aprender que el dinero es una responsabilidad, no un boleto para el libertinaje”
Esta experiencia formativa, fue definitiva en mi vida, y quisiera que más jóvenes pudieran vivirla, y con eso, impulsar su futuro profesional.
Estoy convencida, y lo he repetido siempre: México fuera otro, si sus jóvenes trabajaran. Trabajaran y estudiaran.
Así sucede en países ricos como Canadá, Alemania, Suecia y Estados Unidos.
El salario (a partir de 2 salarios mínimos al comenzar), no es lo que enriquece a los jóvenes. Es el compromiso, la responsabilidad, el trabajo en equipo, la capacitación constante, el dominio de maquinaria y sistemas, pero sobre todo, la habilidad que aprenden para desenvolverse entre gente y para servir a la gente.
¿Difícil? Si, no todos pueden trabajar en Kukis by Maru. ¿Vale la pena? ¡Pregunta a cualquiera de nuestros asociados!
Maru
